Política | Reforma laboral

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Contundente paro de protesta

Avenidas despejadas, persianas bajas y estaciones casi desiertas marcaron este jueves el impacto de la huelga nacional contra la ley de modernización del trabajo que se debate en la Cámara de Diputados. La Ciudad de Buenos Aires amaneció con ritmo de feriado por el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral que el Gobierno lleva al recinto. Por Mailén González Buenos Aires, 20 de febrero de 2026. Las imágenes mostraron accesos despejados, tránsito liviano y estaciones cerradas, en una postal inusual para un día hábil. Bancos sin atención, comercios con persianas bajas y basura acumulada por la falta de recolección completaron la escena de una ciudad con actividad mínima. Aunque algunas líneas de colectivos circularon, la dinámica general fue la de un fin de semana anticipado.

La convocatoria de protestas reunió a decenas de miles de manifestantes en las puertas del Congreso. Con la sede parlamentaria vallada y rodeada de efectivos de seguridad, organizaciones sociales, sindicatos y partidos de izquierda desplegaron banderas y carteles contra la reforma. La protesta coincidió con el inicio del debate en Diputados y con la cuarta huelga general desde que Milei asumió la Presidencia a fines de 2023. El paro de 24 horas fue convocado por la CGT y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA). Mientras la primera no llamó a movilizarse, la segunda sí participó de la concentración frente al Congreso.

Los sindicatos sostienen que la reforma implica un retroceso en derechos laborales, mientras que sectores empresariales la apoyan, aunque advierten que para generar empleo formal se necesita crecimiento económico, crédito e inversión. El proyecto fue aprobado con modificaciones respecto al texto aprobado por el Senado hace una semana, por lo que deberá regresar a la Cámara Alta. La medida de fuerza afectó al transporte de pasajeros, la industria y el comercio exterior, con un nivel de adhesión que la CGT calificó de “importantísimo”. La Asociación de Trabajadores del Estado aseguró que el acatamiento entre sus afiliados alcanzó el 98 %.

Los servicios esenciales también registraron interrupciones parciales. La Cámara de Líneas Aéreas en Argentina informó la cancelación de más de 400 vuelos, que afectaron a unos 64.000 pasajeros. La CGT afirmó que el paro tuvo un acatamiento superior al 90 % y advirtió que “recién empieza el plan de acción”. En conferencia de prensa, sus líderes criticaron al Gobierno y a los gobernadores que apoyan la reforma, insistiendo en que no retrocederán en la defensa de derechos y conquistas. Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguros) y Cristian Jerónimo (Vidrio) agradecieron a los trabajadores que adhirieron y lanzaron fuertes advertencias a los legisladores.

Jerónimo fue el más duro: “No vamos a parar hasta que cambie el rumbo político y económico del país. No estamos dispuestos a entregarnos ni a cerrar la puerta de las organizaciones sindicales”. Señaló que el plan de acción de la CGT se cumple “al pie de la letra” y acusó a gobernadores de ser cómplices de una “traición” al apoyar la reforma. También afirmó que el movimiento obrero será protagonista en la construcción de una alternativa política y que “volverá a dar oportunidades a los 47 millones de argentinos”. Criticó la recesión profunda y la falta de inversiones extranjeras, asegurando que la reforma solo beneficia a la especulación.

Sola, por su parte, destacó que el paro tuvo un acatamiento de más del 90 % y cuestionó a los diputados que votarán la reforma: “Me cuesta llamar modernización a lo que retrocede 100 años. Nunca es modernizar si volvemos atrás en lo conseguido”. Señaló que el proyecto transfiere recursos de los trabajadores al sector empleador y denunció que busca reducir aportes patronales y fondos del sistema jubilatorio por unos 6000 millones de dólares anuales. Argüello, en tanto, advirtió a los legisladores: “No traicionen más a su pueblo. Llegaron por el voto de los trabajadores, no lo traicionen, porque el pueblo tiene memoria”.

La jornada de protesta paralizó gran parte del país. El transporte público estuvo prácticamente detenido, la administración pública funcionó con mínima actividad y sectores productivos se sumaron al paro. El costo económico de la huelga se estimó entre 400 y 600 millones de dólares. En paralelo, la Cámara de Diputados avanzó en el debate, con la oposición intentando sin éxito frenar la sesión. La votación se prevé en la madrugada, en un clima de tensión política y social.

La CGT recordó que durante la gestión de Milei ya realizó 12 movilizaciones y 4 paros generales, y aseguró que la protesta es consecuencia de la pérdida de puestos de trabajo, del poder adquisitivo y de prestaciones de salud, además del “rompimiento del tejido social y productivo”. Los dirigentes insistieron en que la sociedad envió un mensaje claro al Gobierno: “Está cansada de una política que genera pobreza”. El movimiento obrero, remarcaron, no está dispuesto a abandonar la lucha y seguirá defendiendo la dignidad, los valores y los recursos del país.

La huelga general dejó una imagen contundente: calles vacías, comercios cerrados y miles de trabajadores movilizados frente al Congreso. La tensión entre el Gobierno y los sindicatos se profundiza, y el desenlace del debate legislativo marcará el rumbo de la relación entre el oficialismo y el movimiento obrero en un momento crítico para la economía y la política argentina.



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