Cultura | Hace 105 años nació Piazzola

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Homenaje al renovador del tango

Buenos Aires celebra los 105 años del nacimiento de Astor Piazzolla con conciertos gratuitos que recuerdan la obra del bandoneonista que revolucionó el tango y lo llevó a escenarios internacionales, desde Nueva York y París hasta Japón y Europa entera. La efeméride es ocasión para repasar su trayectoria y su impacto mundial. Por Mariela Sosa Buenos Aires, 13 de marzo de 2026. El 11 de marzo de 1921 nació en Mar del Plata Astor Pantaleón Piazzolla, figura central de la música argentina y uno de los compositores más influyentes del siglo XX. Su infancia transcurrió en Nueva York, donde entró en contacto con el jazz y la música de Bach, influencias que marcaron su estilo. A su regreso a la Argentina, se integró a la orquesta de Aníbal Troilo, experiencia que le permitió dominar el tango tradicional y, al mismo tiempo, gestar inquietudes renovadoras. En los años cuarenta estudió composición con Alberto Ginastera y más tarde viajó a París, donde la célebre pedagoga Nadia Boulanger lo animó a no abandonar sus raíces populares. Ese consejo fue decisivo: Piazzolla se volcó a crear un lenguaje nuevo que fusionaba tango, música clásica y jazz, dando origen al llamado “nuevo tango”.

Su obra, inicialmente resistida por sectores conservadores del tango, terminó imponiéndose por su fuerza innovadora y su calidad artística. Piezas como Adiós Nonino, Libertango, Balada para un loco, Oblivion o las célebres estaciones porteñas (Primavera, Verano, Otoño e Invierno) se convirtieron en clásicos que trascendieron fronteras. Piazzolla formó conjuntos emblemáticos como el Octeto Buenos Aires y el Quinteto Nuevo Tango, con los que exploró nuevas sonoridades y estructuras. Su música se escuchó en los principales teatros del mundo: el Carnegie Hall de Nueva York, el Teatro Colón de Buenos Aires, la Salle Pleyel de París y escenarios de Italia, Alemania y Japón, donde fue recibido como un verdadero embajador cultural.

La proyección internacional de Piazzolla se consolidó en los años setenta y ochenta, cuando grabó con orquestas sinfónicas europeas y colaboró con artistas de diversos géneros. Su Libertango, por ejemplo, fue interpretado por músicos de jazz y de música clásica, y se convirtió en una pieza de referencia para comprender la fusión entre tradición y modernidad. En Estados Unidos trabajó con Gerry Mulligan y en Italia con la cantante Milva, ampliando aún más el alcance de su obra. Su estilo, marcado por la intensidad rítmica y la riqueza armónica, influyó en generaciones posteriores y abrió el camino para que el tango se integrara al repertorio universal.

En Buenos Aires, la conmemoración de sus 105 años de nacimiento se celebra con dos conciertos gratuitos el viernes 13 de marzo. La Orquesta del Tango de Buenos Aires, dirigida por Néstor Marconi y Juan Carlos Cuacci, se presentará en el Anfiteatro del Parque Centenario con un repertorio que incluye Milonga del ángel y Verano porteño. En paralelo, la Banda Sinfónica de la Ciudad inaugurará su temporada en la Usina del Arte bajo la dirección de Nicolás Kapustiansky, con la participación de Amelita Baltar, musa de Piazzolla en obras como Balada para un loco, y del bandoneonista Carlos Corrales. El programa incluirá Escualo, Street Tango, Oblivion y Lo que vendrá, entre otras piezas, en versiones especialmente arregladas para la ocasión.

Astor Piazzolla falleció en 1992 en Buenos Aires, pero su legado sigue vivo. Hoy es reconocido como el creador de un lenguaje musical que transformó el tango en una expresión contemporánea y universal. Su obra no solo redefinió la identidad sonora de Buenos Aires, sino que también se convirtió en patrimonio cultural de la humanidad. La celebración de su aniversario confirma que, a más de un siglo de su nacimiento, Piazzolla continúa proyectando la música argentina al mundo.


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