Legislativas | Patentes con límite

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Cambio de cálculo

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves una ley que limita el aumento de las patentes automotor para el ejercicio fiscal 2026, en una medida que busca aliviar la carga tributaria de miles de porteños. El proyecto, impulsado por el jefe de Gobierno, establece que el incremento del impuesto no podrá superar la inflación registrada en la Ciudad durante 2025, que fue del 31,8%. La iniciativa surgió tras el malestar generado a comienzos de año, cuando muchos contribuyentes recibieron boletas con subas que en algunos casos alcanzaban el 100%, producto de la actualización automática de las valuaciones de los vehículos. Por Martín Pérez Díaz Buenos Aires, 10 de abril de 2026. La nueva norma introduce un mecanismo de ajuste automático que compara el aumento de la patente con la variación del Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires. Si el incremento supera la inflación, el Gobierno aplicará una bonificación que se reflejará directamente en la liquidación del contribuyente. De este modo, se busca retrotraer los aumentos desproporcionados y alinear el gravamen con la evolución real de los precios. La referencia para calcular el ajuste será la obligación liquidada en el ejercicio fiscal 2025, lo que garantiza un parámetro claro y transparente.  

El impacto de la medida alcanza a todos los propietarios de vehículos con domicilio en la Ciudad. Para quienes ya abonaron cuotas de 2026, la ley prevé un crédito fiscal que se registrará como saldo a favor en la cuenta corriente del tributo. Ese saldo podrá compensarse con las cuotas restantes del año, sin necesidad de realizar trámites adicionales, ya que el sistema actualizará automáticamente las cuentas. La Agencia Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) había dispuesto previamente un esquema provisorio de liquidación, en sintonía con el proyecto que se debatía en la Legislatura, lo que permitió que los pagos efectuados se consideraran a cuenta del impuesto definitivo.  

El cronograma de vencimientos fijado por AGIP establece que el gravamen anual puede abonarse en una sola cuota o en seis pagos consecutivos. Las fechas definidas para 2026 son: cuota anual y primera cuota el 27 de febrero, segunda el 22 de abril, tercera el 22 de junio, cuarta el 24 de agosto, quinta el 22 de octubre y sexta el 22 de diciembre. Este esquema busca ordenar el flujo de pagos y dar previsibilidad a los contribuyentes.  

En los fundamentos del proyecto, Jorge Macri explicó que las valuaciones de los vehículos en Argentina crecieron de manera desproporcionada en los últimos tiempos, lo que generó incrementos automáticos en el tributo muy por encima de la inflación real. La bonificación aprobada apunta a morigerar esos aumentos y evitar que los automovilistas enfrenten cargas fiscales excesivas. Según el jefe de Gobierno, la medida permite alinear el crecimiento del impuesto con la evolución de los precios en la Ciudad, brindando un alivio concreto a los bolsillos de los porteños.  

La sanción de la ley se da en un contexto de fuerte discusión sobre la presión impositiva en la Ciudad y el impacto que tienen los tributos en la vida cotidiana. El caso de las patentes se convirtió en un símbolo de esa tensión, ya que el aumento de las valuaciones de los autos repercutió directamente en el monto a pagar, generando sorpresa y malestar entre los contribuyentes. Con la nueva norma, el Gobierno busca dar una respuesta a esa demanda y mostrar sensibilidad frente a la situación económica.  

Lo concreto es que, tras semanas de debate y reclamos, la Legislatura porteña le dio luz verde al proyecto de Jorge Macri y el incremento de las patentes en 2026 no superará la inflación porteña de 2025, que se ubicó apenas por encima del 30%. La medida representa un alivio para los automovilistas y marca un cambio en la forma de calcular el tributo, con un criterio más equitativo y ajustado a la realidad económica.  

La discusión sobre las patentes refleja, en definitiva, el desafío de equilibrar la necesidad de financiamiento del Estado con la capacidad de pago de los ciudadanos. En un escenario de inflación persistente y devaluación del poder adquisitivo, la decisión de limitar los aumentos del impuesto automotor se inscribe en una política de contención fiscal que busca evitar que los tributos se conviertan en una carga insostenible. La sanción de la ley abre un nuevo capítulo en la relación entre el Gobierno de la Ciudad y los contribuyentes, con la expectativa de que el alivio otorgado se traduzca en mayor previsibilidad y confianza en el sistema tributario.


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