Política | Lo único que aumenta en el comercio
17/07
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Locales vacíos
La cantidad de locales comerciales sin actividad en la Ciudad de Buenos Aires volvió a crecer y ya roza los 300 inmuebles vacíos en los principales corredores urbanos, según un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios. El informe, correspondiente al bimestre mayo-junio de 2026, confirma una tendencia que se profundiza desde el año pasado y que refleja el impacto de la recesión, la caída del consumo y el encarecimiento de los costos operativos sobre el comercio minorista porteño. Por Mateo Salvo Buenos Aires, 17 de julio de 2026. De acuerdo con la medición, son exactamente 291 los locales que se encuentran cerrados, en venta o en alquiler en las principales áreas comerciales de la Ciudad. El número representa un incremento del 22,3 por ciento respecto del mismo período de 2025 y del 5,1 por ciento en comparación con el bimestre anterior. La CAC realiza este relevamiento desde 2014 y monitorea de manera sistemática la evolución de la actividad comercial en avenidas y peatonales de alto tránsito, lo que permite observar con claridad los ciclos de expansión y retracción del sector.
El informe detalla que los locales ofrecidos en alquiler tuvieron un crecimiento del 8,6 por ciento frente a marzo-abril y un salto del 129,5 por ciento en relación con mayo-junio del año pasado. En paralelo, los inmuebles en venta aumentaron un 76,9 por ciento en la comparación bimestral y un 4,5 por ciento en la interanual. La combinación de ambos indicadores muestra un mercado comercial tensionado, con propietarios que buscan desprenderse de sus locales y con una demanda deprimida que no logra absorber la oferta disponible.
Las zonas más afectadas en la comparación anual fueron la avenida Cabildo, que duplicó la cantidad de locales vacíos al pasar de 18 a 36, y la avenida Santa Fe, que saltó de 35 a 68 unidades sin actividad. En ambos corredores, la presión de los costos fijos, la caída del flujo peatonal y la competencia de formatos comerciales alternativos —como el comercio electrónico y los polos gastronómicos emergentes— contribuyeron a profundizar la vacancia. En contraste, la peatonal Florida y la avenida Córdoba mostraron una leve mejora respecto del bimestre anterior, aunque sin revertir la tendencia general.
El relevamiento también registró retrocesos bimestrales en la avenida Corrientes y en algunos tramos de Santa Fe y Córdoba, mientras que detectó aumentos de locales desocupados en la avenida Pueyrredón y en distintos segmentos de la avenida Rivadavia, donde la vacancia se incrementó en los tramos comprendidos entre las calles 2000-2800, 4900-5400, 6300-7400 y 11000-11600. En la avenida Avellaneda, uno de los polos textiles más importantes de la Ciudad, no se observaron variaciones respecto del bimestre anterior, lo que indica una estabilidad relativa en un corredor que suele mostrar comportamientos propios por su perfil comercial.
El fenómeno de los locales vacíos se consolidó como uno de los indicadores más visibles de la crisis económica que atraviesa el país. La caída del poder adquisitivo, el aumento de los alquileres comerciales, la suba de tarifas y servicios y la retracción del consumo golpean especialmente a los pequeños y medianos comercios, que enfrentan dificultades para sostener su actividad en un contexto de costos crecientes y ventas en baja. La CAC advierte que la vacancia comercial no solo afecta a los comerciantes, sino también a la vitalidad urbana de los barrios, ya que la presencia de locales cerrados deteriora la seguridad, reduce el tránsito peatonal y debilita la actividad económica de las zonas afectadas.
El informe coincide con otros indicadores sectoriales que muestran un retroceso en la actividad comercial porteña. En los últimos meses, distintas cámaras empresarias alertaron sobre la caída de las ventas minoristas, el aumento de la morosidad y la dificultad para sostener planteles de empleados. A su vez, la migración hacia formatos de menor costo —como ferias, galerías o locales compartidos— se volvió más frecuente, especialmente entre emprendedores y pequeños comerciantes que buscan alternativas para reducir gastos fijos.
La CAC señala que la evolución de la vacancia comercial debe ser observada con atención, ya que constituye un termómetro de la actividad económica urbana y un indicador temprano de los cambios en los hábitos de consumo. La persistencia de locales cerrados en corredores históricamente dinámicos como Cabildo, Santa Fe o Rivadavia revela una transformación profunda en la estructura comercial de la Ciudad, donde la competencia del comercio digital, la concentración de la actividad en polos específicos y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores reconfiguran el mapa comercial porteño.
El relevamiento será actualizado nuevamente en el próximo bimestre y permitirá evaluar si la tendencia continúa en alza o si se estabiliza en los meses siguientes. Por ahora, el panorama muestra un escenario desafiante para el comercio minorista, con casi 300 locales sin actividad y una oferta creciente de inmuebles en alquiler y venta que no logra encontrar demanda suficiente en un contexto económico adverso.
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