Política | Política de vivienda

20/02

0

Vacío macrista

La Ciudad de Buenos Aires afronta un debate intenso en torno a sus políticas habitacionales tras conocerse que el presupuesto previsto para organismos de vivienda en 2026 será el más bajo en al menos 14 años. Según un informe de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), difundido por Chequeado, las partidas destinadas a estas áreas representan apenas el 0,94% del gasto total y muestran una caída real del 22,9% respecto de 2025. Por Mateo Salvo Buenos Aires, 20 de febrero de 2026. El dato refleja un cambio de prioridades en la gestión porteña y abre interrogantes sobre la continuidad de proyectos de urbanización en barrios populares. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, planteó en las últimas semanas que el modelo de urbanización de villas “fracasó” porque los asentamientos siguieron creciendo y sostuvo que el Estado debería priorizar a la clase media que alquila. Sus declaraciones marcaron un giro respecto de la política de su antecesor, Horacio Rodríguez Larreta, quien entre 2015 y 2023 impulsó planes de integración socio-urbana en barrios como el Mugica, Villa 20, Rodrigo Bueno o el Playón de Chacarita.  

El informe de ACIJ, citado por Chequeado, agrupa bajo la categoría “organismos de vivienda” a las áreas encargadas de ejecutar políticas de acceso a la vivienda y urbanización, como el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) y programas de integración en villas. La reducción presupuestaria, advierte el documento, podría impactar en la continuidad de obras e intervenciones en asentamientos. En años anteriores, como entre 2017 y 2019, estas partidas llegaron a representar alrededor del 4% del presupuesto porteño, con un fuerte impulso a proyectos de urbanización.  

La crítica de Macri al modelo de urbanización fue explícita: “La clase media, que hizo todo bien, sigue alquilando porque nunca le tiraron un centro, y ahí hay una injusticia”. Según el mandatario, los recursos destinados a barrios populares podrían haberse orientado a facilitar el acceso a la vivienda para sectores medios. Sin embargo, Chequeado señala que las partidas destinadas a créditos y programas de alquiler en el presupuesto 2026 son muy bajas, apenas el 4% del total asignado a vivienda, lo que no configura una política integral.  

El análisis de ACIJ muestra que, aunque el gasto total de la Ciudad aumentaría en términos reales, las partidas vinculadas a vivienda se reducen en proporción. Esto implica que, en relación al presupuesto global, la Ciudad destinará menos recursos a estas áreas que en cualquier año desde al menos 2012. El dato de “el más bajo en 14 años” no se refiere al monto nominal, que crece por efecto de la inflación, sino a la participación dentro del gasto total y al valor ajustado por inflación.  

Los procesos de integración socio-urbana fueron una prioridad de gestión en el gobierno anterior. En cambio, en la actual administración se suspendieron licitaciones y obras, luego se retomaron de manera lenta y muchas no se finalizaron. “Todo lo dicho sobre políticas dirigidas a la clase media en las últimas declaraciones de Jorge Macri no tiene correlato con las políticas lanzadas y anunciadas el año pasado en la Legislatura ni en el presupuesto asignado en 2026”, señalaron desde ACIJ a Chequeado.  

El debate se da en un contexto de déficit habitacional y crecimiento de la población en barrios populares. La reducción de recursos para organismos de vivienda podría afectar directamente a miles de familias que esperan mejoras en infraestructura, servicios básicos y acceso a viviendas dignas. Al mismo tiempo, la falta de una política integral para sectores medios deja sin respuesta a quienes enfrentan dificultades para alquilar o acceder a créditos.  

Chequeado consultó al equipo de prensa de Jorge Macri, pero hasta el momento de publicación de la nota no obtuvo respuesta. La ausencia de precisiones oficiales refuerza la incertidumbre sobre cómo se implementará la política habitacional en los próximos años.  

El presupuesto 2026 marca un punto de inflexión en la discusión sobre prioridades de gestión en la Ciudad. Mientras el gobierno porteño insiste en que es necesario atender a la clase media, los datos muestran que las partidas para créditos y programas de alquiler son marginales y que la reducción de recursos para organismos de vivienda compromete la continuidad de proyectos en barrios populares.  

La tensión entre discurso y asignación presupuestaria plantea un desafío para la política habitacional de Buenos Aires. La caída en términos reales de las partidas destinadas a vivienda, sumada a la crítica oficial al modelo de urbanización, abre un escenario de incertidumbre para los próximos años. El informe de ACIJ y la cobertura de Chequeado ponen en evidencia que la Ciudad destinará en 2026 menos recursos relativos a vivienda que en cualquier otro año de los últimos 14, lo que constituye un retroceso significativo en materia de derechos y acceso a la vivienda.  




Compartir nota en las redes sociales Enviar Imprimir

Dejanos tu comentario