Política | Traspaso carcelario

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Devoto se muda a Provincia

El Gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires firmaron la recepción provisoria del nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, un paso decisivo para concretar el traslado de los internos alojados en la cárcel de Devoto y avanzar hacia su futura demolición. El acuerdo, encabezado por Karina Milei y Jorge Macri, habilita la puesta en funcionamiento de los módulos recientemente construidos y forma parte de una estrategia más amplia de reorganización del sistema penitenciario federal, que incluye también la descompresión de las comisarías porteñas donde permanecen detenidas personas por delitos federales. Por Mailén González Buenos Aires, 9 de octubre de 2026. La firma del acta se realizó en un encuentro que reunió a autoridades nacionales y porteñas, y que marcó el inicio formal de la etapa operativa del traslado. Además de la secretaria general de la Presidencia, participaron la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; el ministro de Seguridad de la Ciudad, Horacio Giménez; la legisladora Pilar Ramírez; el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; y el ministro de Justicia local, Gabino Tapia. La presencia de funcionarios de ambos niveles de gobierno buscó reforzar la coordinación política y técnica necesaria para un operativo de gran escala, que involucra a miles de internos y a distintas fuerzas de seguridad.

El nuevo complejo penitenciario, ubicado en un predio de 80 hectáreas en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, incorpora cuatro unidades de alojamiento y suma 2.240 plazas. Según lo acordado, allí serán trasladados los aproximadamente 1.500 presos que hoy se encuentran en Devoto y otros 700 detenidos por delitos federales que permanecen en comisarías de la Ciudad. La obra, que demandó una inversión cercana a los 100 millones de dólares, fue concebida para reemplazar instalaciones obsoletas y mejorar las condiciones de seguridad, control y disciplina dentro del sistema penitenciario federal. La recepción provisoria habilita la etapa de pruebas y ajustes previos a la ocupación plena del establecimiento.

Para llevar adelante el traslado, el Ministerio de Seguridad Nacional dispuso la creación de un Comando Unificado Federal, encargado de planificar, coordinar y ejecutar cada fase del operativo. El dispositivo reúne al Servicio Penitenciario Federal y a las fuerzas federales de seguridad, bajo la coordinación del director nacional del SPF. La planificación contempla el perfil de los internos, los riesgos asociados a los recorridos, los protocolos de seguridad y los mecanismos de respuesta ante contingencias. El objetivo es garantizar un proceso ordenado, sin incidentes y con control permanente, tanto en los traslados como en la puesta en funcionamiento de las nuevas unidades.

La desocupación de la cárcel de Devoto constituye un reclamo histórico de los vecinos del barrio y una deuda pendiente del Estado nacional. El establecimiento, inaugurado en 1927, es una de las cárceles más antiguas de la Capital y se encuentra emplazado en una zona residencial que desde hace décadas exige su relocalización. La decisión de avanzar con el traslado fue celebrada por Jorge Macri, quien destacó en redes sociales la “voluntad política del Gobierno Nacional” para concretar el proceso. Según el jefe de Gobierno, el acuerdo demuestra que “estas cosas se logran cuando hay decisión de ambas partes”, en referencia a la articulación entre Nación y Ciudad. El mensaje cerró con su habitual consigna de “ley y orden”, en línea con la agenda de seguridad que impulsa su gestión.

El operativo también busca resolver la situación de las comisarías porteñas, que desde hace años alojan detenidos por delitos federales en condiciones inadecuadas. Con la habilitación de los nuevos módulos de Marcos Paz, la Ciudad podrá avanzar en la descompresión de esas dependencias y recuperar su funcionamiento habitual. La medida se inscribe en una política más amplia del Gobierno nacional orientada a fortalecer el sistema penitenciario, mejorar la infraestructura disponible y garantizar el cumplimiento efectivo de las condenas.

La recepción provisoria del complejo de Marcos Paz abre ahora una etapa de trabajo técnico y operativo que incluirá pruebas de funcionamiento, adecuación de instalaciones, capacitación del personal y definición de cronogramas de traslado. Una vez completado el proceso, Devoto quedará vacía y podrá iniciarse su demolición, un hito que transformará la fisonomía urbana del barrio y cerrará un capítulo de casi un siglo en la historia penitenciaria de la Ciudad de Buenos Aires. El Gobierno nacional y el porteño sostienen que el nuevo complejo permitirá mejorar las condiciones de alojamiento, reforzar la seguridad y avanzar hacia un sistema penitenciario más moderno y eficiente, aunque el impacto final dependerá de la implementación y del funcionamiento cotidiano de las nuevas unidades.


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