Política | Crisis social

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Aumentan las personas en situación de calle

La Ciudad de Buenos Aires enfrenta un aumento alarmante en la cantidad de personas en situación de calle: según datos oficiales, son 5.176, un 28% más que hace un año, mientras que el censo popular de organizaciones sociales eleva la cifra a casi 12.000. La diferencia entre ambos relevamientos refleja no solo la magnitud del problema, sino también las distintas metodologías utilizadas para medirlo. Por Mailén González Buenos Aires, 23 de enero de 2026. En noviembre de 2024, el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño contabilizó 4.049 personas en situación de calle. Un año después, el mismo organismo informó que la cifra ascendió a 5.176, lo que representa un incremento del 27,8% en apenas doce meses. De ese total, 3.563 fueron registradas en los Centros de Inclusión Social, mientras que 1.613 permanecían viviendo en la vía pública. El informe oficial subraya que los principales desafíos continúan siendo la salud mental, las adicciones, los vínculos familiares rotos y la dimensión metropolitana del fenómeno.

El ministro Gabriel Mraida explicó que, además de los centros, se habilitaron tres micros con capacidad para 40 personas cada uno, estacionados en la zona de Combate de los Pozos y Pavón, como alternativa para quienes rechazan ingresar a los CIS. También destacó que la línea 108, disponible las 24 horas, recibió en 2025 un promedio de 800 llamadas diarias vinculadas a la asistencia de personas y familias en situación de vulnerabilidad.

La distribución territorial muestra que la Comuna 1, que incluye al microcentro, concentra la mayor cantidad de personas en situación de calle con 564, seguida por la Comuna 3, que abarca Balvanera y San Cristóbal, con 249, y la Comuna 4, integrada por Pompeya, Parque Patricios, Barracas y La Boca, con 142. Estos datos reflejan que las zonas céntricas y de mayor circulación continúan siendo las más afectadas.

Sin embargo, las organizaciones sociales que realizaron el tercer censo popular en septiembre de 2025 sostienen que la realidad es mucho más grave. Según su relevamiento, existen 11.892 personas en situación de calle en la Ciudad, de las cuales 7.898 viven directamente en la vía pública y 3.994 en los Centros de Integración Social. El informe señala que esta cifra implica un aumento del 64% respecto del último censo popular de 2019. Además, el 37,9% de los encuestados declaró encontrarse en situación de calle desde hace menos de un año, lo que evidencia un ingreso constante de nuevos casos.

Las diferencias entre los números oficiales y los del censo popular se explican por las metodologías empleadas. Mientras el Gobierno de la Ciudad realiza el conteo en un único día, durante la noche y en determinados puntos, las organizaciones sociales aplican un relevamiento más amplio y prolongado. Horacio Ávila, referente de Proyecto 7, señaló que el conteo oficial se hace con escaso personal y en pocas calles, lo que genera un subregistro significativo. Leandro Vera Belli, del CELS, coincidió en que existe un aumento sostenido en los últimos años, aunque advirtió que los datos oficiales no reflejan la totalidad del problema.

El censo popular también expone la vulnerabilidad extrema de esta población. El 80,7% denunció haber sufrido violencia institucional, principalmente por parte de la Policía de la Ciudad y el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana. Asimismo, el 64% reconoció un deterioro en su salud desde que vive en la calle. Estos indicadores revelan que la situación de calle no solo implica la falta de vivienda, sino también un deterioro integral de las condiciones de vida.

Las conclusiones del informe de las organizaciones sociales remarcan la necesidad urgente de implementar un plan integral que articule políticas de vivienda, trabajo y salud, con un enfoque intersectorial y un sistema de información transparente y participativo. La falta de coordinación entre los distintos niveles de gobierno y la ausencia de políticas preventivas agravan un problema que se expande año tras año.

En este contexto, la Ciudad de Buenos Aires enfrenta un desafío creciente que trasciende la asistencia inmediata. La diferencia entre los datos oficiales y los relevamientos sociales muestra que la magnitud del problema es mayor de lo que se reconoce institucionalmente. La situación de calle se ha convertido en un fenómeno estructural que requiere respuestas de fondo, capaces de garantizar derechos básicos y revertir un escenario que, de no mediar políticas integrales, amenaza con profundizarse aún más en los próximos años.


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