Política | Nuevo medio de transporte
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Llega el Trambus
Buenos Aires, 9 de enero de 2026. La Ciudad de Buenos Aires dio un paso decisivo en la consolidación de un sistema de transporte público más limpio, moderno y sustentable. El Gobierno porteño lanzó oficialmente la licitación pública para la operación integral del nuevo Trambus eléctrico, un corredor de movilidad que unirá Aeroparque Jorge Newbery con el Centro de Trasbordo Sáenz, en Nueva Pompeya. El proyecto, que forma parte del plan de electrificación del transporte urbano, prevé una inversión oficial de 86.683 millones de pesos y una concesión inicial de cinco años, según la documentación publicada en el llamado licitatorio.
El sistema, identificado como Traza T1, será el primero de su tipo en la Ciudad y funcionará las 24 horas del día, todos los días del año. La iniciativa contempla no solo la prestación del servicio de transporte de pasajeros, sino también el mantenimiento de la flota, la infraestructura asociada, los cargadores eléctricos y la gestión operativa integral. La apertura de sobres fue fijada para el 18 de febrero de 2026 a las 13 horas, bajo la Licitación Pública N.º 2088/DGTALMI/25, según consta en el Boletín Oficial porteño.
El recorrido tendrá una extensión aproximada de 19,5 kilómetros en sentido Aeroparque–Sáenz y 18 kilómetros en el trayecto inverso, atravesando zonas estratégicas de la Ciudad. El tiempo estimado de viaje en hora pico será de 185 minutos, incluyendo las esperas en cabeceras, lo que refleja la complejidad operativa de un corredor que deberá convivir con el tránsito urbano y con la infraestructura existente.
El servicio contará con una flota de 52 buses eléctricos, de los cuales 30 serán unidades estándar de 12 metros y 22 serán articulados de 18 metros. Todos los vehículos, junto con los cargadores eléctricos, serán entregados en comodato por el Gobierno porteño. La empresa adjudicataria deberá garantizar un mínimo de 35 unidades en circulación durante las horas pico, además de hacerse cargo de los costos de energía, la verificación técnica vehicular y el mantenimiento preventivo y correctivo de la flota.
La operación del sistema también requerirá infraestructura específica. El GCBA cederá en comodato un predio de 2.500 metros cuadrados en la calle Romero al 1000, que funcionará como cabecera principal. El operador, por su parte, deberá aportar uno o dos predios adicionales de al menos 4.500 metros cuadrados cada uno, destinados a guarda, carga, limpieza y maniobras de las unidades. La contratación incluye además la administración de los espacios operativos, la gestión del parque móvil y el mantenimiento de las tecnologías embarcadas.
En materia tarifaria, el Trambus aplicará el mismo esquema que rige para las líneas de colectivos que operan exclusivamente dentro de la Ciudad de Buenos Aires. Desde el Ejecutivo porteño señalaron que el objetivo es consolidar un sistema de transporte público eléctrico, continuo y sustentable, en línea con los compromisos ambientales asumidos por la Ciudad y con la tendencia global hacia la reducción de emisiones en los centros urbanos.
El proyecto se complementa con otras iniciativas de movilidad eléctrica que la Ciudad viene desarrollando desde 2019. Entre ellas se destaca la ampliación del recorrido del bus eléctrico que actualmente opera entre Retiro y Parque Lezama, y que recientemente incorporó nuevas paradas y una cabecera en la Terminal de Cruceros, reforzando la conexión con subtes y trenes. Este sistema, que ya cuenta con 37 paradas distribuidas en cinco barrios, funciona como antecedente directo del Trambus y como plataforma de prueba para la expansión de la movilidad eléctrica en la Ciudad.
El Trambus, además, se integrará con cinco líneas de subte (A, B, D, E y H) y con cuatro líneas ferroviarias (Mitre, Sarmiento, Roca y Belgrano Sur), lo que permitirá mejorar la conectividad entre el norte y el sur de la Ciudad. Según estimaciones oficiales, el sistema podría reducir los tiempos de viaje hasta un 40% y beneficiar a más de 50.000 usuarios diarios, contribuyendo a descongestionar los corredores tradicionales y a disminuir la huella de carbono del transporte urbano.
El llamado a licitación establece que la operación será por cuenta y riesgo del adjudicatario, lo que implica que la empresa seleccionada deberá asumir los costos operativos y garantizar la continuidad del servicio. La evaluación de las propuestas estará a cargo de la Oficina de Contrataciones del GCBA, que analizará criterios técnicos, económicos y de experiencia en gestión de flotas eléctricas. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 30 de febrero de 2026, según informó la prensa especializada.
El lanzamiento del Trambus eléctrico representa un paso significativo en la transformación del sistema de transporte porteño. La Ciudad apuesta a un modelo más sustentable, con menor impacto ambiental y mayor eficiencia energética, en un contexto donde las grandes urbes del mundo avanzan hacia la electrificación del transporte público. La implementación del corredor Aeroparque–Nueva Pompeya será una prueba clave para evaluar la viabilidad de extender este tipo de sistemas a otros sectores de la Ciudad.
Con la licitación en marcha, el desafío ahora será garantizar que la infraestructura, la operación y la integración con el resto de la red de transporte se desarrollen de manera coordinada. Si el proyecto avanza según lo previsto, el Trambus podría convertirse en uno de los hitos de movilidad urbana más importantes de la década en Buenos Aires.
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